Publicado el 7 mayo, 2026

El dia miércoles 6 de mayo, vivimos una jornada histórica de unidad y cultura al recibir con orgullo como invitados especiales a nuestros hermanos de la Nación Tohono O’odham. Este encuentro trascendió fronteras, reuniendo a representantes de comunidades de todo su territorio: desde los Estados Unidos hasta Sonoyta, Puerto Peñasco, Caborca y Hermosillo.
Agradezco el acompañamiento a este grato evento a mi esposa la Psic. Beatriz Montoya, Presidenta de DIF Municipal; así como la presencia de la Mtra. Beatriz Aldaco, titular del Instituto Sonorense de Cultura (ISC); al Cuerpo de Regidores y Funcionarios de esta XII Administración; a los distintos Representantes de los tres niveles de gobierno destacados en nuestra ciudad y a nuestra corte real: Malillany I (Reina de las Fiestas), Almendra (Princesa), y las Damas de Honor Blanca, Hanna y Dayani.
Por supuesto que también felicito y agradezco la organización de la
Casa de la Cultura XII H. Ayuntamiento que, bajo la Dirección de la Lic. Danitzya Rivera, fue posible disfrutar de una gran tarde de raices y tradición.
La jornada inició con un profundo sentido de espiritualidad bajo la tradicional bendición dirigida por el Lic. Jesús Mateo Velasco, preparando el escenario para una muestra cultural sin precedentes:
-Danza de la Lluvia: Interpretada magistralmente por el grupo de danza tradicional “Mujeres Arcoíris”.
-Danza Pascola: Una emotiva presentación a cargo de dos niños de la comunidad de Quitovac, asegurando el relevo generacional de sus costumbres.
-Convivencia Colectiva: El grupo de danza femenina invitó a todos los asistentes a sumarse en las emblemáticas danzas de la Amistad, de los Regalos y Kywaila, uniendo a autoridades y ciudadanos en un mismo baile.
Para finalizar con broche de oro, el grupo Official Famous One subió al escenario para poner ritmo a la celebración, mientras las familias disfrutaban de la riqueza gastronómica y la calidad de las artesanías exhibidas por el pueblo Tohono.
Gracias, nación hermana, por estar cerca y mantener vivo el legado de nuestras tradiciones. Su presencia fortalece nuestra identidad y nos recuerda que el pasado y el futuro caminan de la mano.